Los primeros goterones de lluvia comenzaron a sentirse en Quillón pasadas las 21:30 horas de este sábado 15 de noviembre, dejando una breve precipitación en forma de chispeo, lejos de ser una lluvia abundante, pero suficiente para encender las alertas en el sector agrícola.
Aunque la precipitación fue mínima, la humedad que queda en el ambiente y sobre la fruta preocupa especialmente a los productores de cerezas, considerando que la temporada de cosecha ya está en pleno desarrollo. Según agricultores de la zona, estas condiciones pueden provocar rajadura en la fruta, además de favorecer la aparición de hongos o manchas, sobre todo si la humedad persiste durante el día y posteriormente se registra sol.
Los productores se mantienen atentos a la evolución del clima durante las próximas horas para evaluar posibles impactos en la calidad de la fruta.
