Un hecho de violencia extrema, que incluye denuncias de canibalismo, quedó al descubierto la mañana de ayer domingo en el Complejo Penitenciario de La Serena. Durante el procedimiento de “desencierro” en el módulo 91, el personal de Gendarmería halló el cuerpo sin vida de un interno que compartía habitación con el presunto victimario.
De acuerdo con antecedentes recabados por fuentes policiales, el atacante habría utilizado un arma cortopunzante para dar muerte a su compañero con una herida en el cuello. Sin embargo, el reporte más perturbador indica que el agresor posteriormente procedió a mutilar y comer parte del rostro de la víctima, señaló La Tercera.
El escalofriante crimen ocurrió en el módulo que alberga a aislados y castigados del penal, en una celda donde solo pernoctaban ambos involucrados.
Desde la Dirección Regional de Gendarmería en Coquimbo, informaron que el hecho “fue detectado durante el procedimiento de desencierro, efectuado esta mañana, momento en que funcionarios del recinto encontraron al interno sin vida en su celda, presentando lesiones atribuibles a la intervención de terceros”.
“De forma inmediata, se dispuso el traslado del interno con el que compartía celda a un establecimiento de Máxima Seguridad, poniendo los antecedentes en conocimiento del Ministerio Público para el desarrollo de la investigación correspondiente”, aseguraron.
La institución lamentó el fallecimiento del interno y, en paralelo, “instruyó un sumario administrativo con el fin de esclarecer las circunstancias del hecho, informando la lamentable situación a los familiares del fallecido”.

