Varios nombres han comenzado a circular como posibles futuros delegados presidenciales regionales, en un escenario donde las distintas fuerzas de derecha buscan proyectar perfiles con trayectoria política, capacidades técnicas y conocimiento del aparato público. En ese marco, uno de los nombres que ha ido tomando mayor fuerza es impulsado desde el partido del próximo Presidente de la República.

Se trata de Diego Sepúlveda, nombre que ha sido exigido por la base militante del Partido Republicano en Ñuble, bajo el argumento que al haber sido el partido con mayor fuerza política en la carrera presidencial, resulta coherente que sea su representante quien encarne al Presidente de la República en la región. En ese marco, subrayan que Sepúlveda es abogado, fue candidato a diputado y posee proyección política de cara a futuras elecciones.
Por ahora, desde el entorno del próximo gobierno insisten en que no existe una definición cerrada y que la decisión final responderá a un equilibrio político más amplio, alineado con el diseño general de la administración entrante.
La UDI al acecho
Si bien el Partido Republicano tendría la primera opción para quedarse con la delegación presidencial regional, distintas fuentes aseguran que la UDI correría con ventaja en las seremías y direcciones regionales. El principal activo con el cuenta la tienda gremialista es el senador Gustavo Sanhueza, único represente de la derecha de Ñuble en dicha cámara, además de la reciente reelección del diputado Cristóbal Martínez.
Sumado a lo anterior, el Presidente electo, José Antonio Kast, habría solicitado un trato deferente con los senadores, de manera de avanzar en un proceso mucho más institucionalizado para evitar tensiones en el poder legislativo. Misma posición habría adoptado Claudio Alvarado, militante de la UDI que suena como la principal carta para el Ministerio del Interior.

