En el peaje Agua Amarilla, uno de los más costosos del trazado, los autos y camionetas pasarán a pagar $4.400, mientras que los camiones de más de dos ejes llegarán a los $19.800. Las motos deberán desembolsar $2.200, y los buses de dos ejes subirán hasta los $9.700.
En tanto, en el peaje Rafael, los autos y camionetas pagarán $1.700, las motos $800, y los camiones de más de dos ejes alcanzarán los $7.600.
Por su parte, el peaje Nueva Aldea mantendrá valores más bajos, pero igualmente reajustados: $1.000 para autos y camionetas, $500 para motos y hasta $4.100 para camiones de mayor tamaño.
El ajuste también se reflejará en el TAG, ya que los pórticos Free Flow aplican el mismo incremento por IPC, lo que impactará a quienes usan la ruta de manera frecuente, incluso sin detenerse en plazas de peaje.
Así, es el inicio del 2026 llega con un nuevo incremento en el costo de desplazarse por una de las arterias clave de Ñuble, reabriendo el debate sobre el peso de los peajes en la economía diaria de los usuarios habituales de la Ruta del Itata.