El Consejo Regional de Ñuble aprobó más de $1.700 millones para extender servicios básicos a 93 familias del sector Monterrico, en Chillán.
Con una inversión superior a los $1.700 millones, el Consejo Regional de Ñuble dio luz verde esta mañana al proyecto de ampliación territorial del sistema de agua potable y alcantarillado en Monterrico, iniciativa que beneficiará directamente a 93 familias de este sector de Chillán.
El proyecto impulsado por la Municipalidad de Chillán y con recomendación favorable del Ministerio de Desarrollo Social, permitirá conectar por primera vez a familias de los sectores Los Cerezos, San Matías, San Antonio de los Alpes, Porvenir, El Sauce y Callejón Lota a redes sanitarias, mejorando significativamente su calidad de vida.
La consejera regional y presidenta de la Comisión de Desarrollo Social, Lorena Jardúa, destacó el impacto humano y social de esta obra, valorando especialmente el trabajo conjunto entre el municipio y el Gobierno Regional para hacerla realidad.
“Es recurrente escuchar a comunidades que viven en zonas más apartadas, su clamor por agua potable y otros servicios básicos. Por esta razón, me alegra que la larga espera de Monterrico esté llegando a su fin, gracias a un trabajo metódico de los funcionarios municipales y a una coordinación efectiva con el Gobierno Regional”, señaló.
Jardúa recordó que Monterrico, pese a su identidad rural, fue incorporado al radio urbano tras la actualización del plan regulador comunal, situación que ha dificultado su acceso a soluciones tradicionales de agua potable rural.
“En el gobierno del Presidente Sebastián Piñera alcanzamos la meta de construir 700 arranques domiciliarios de agua potable rural cada año, pero lamentablemente hoy existen sectores que, al ser considerados urbanos, quedan fuera de esa fórmula. En estos casos, el camino es solicitar la ampliación de la zona de cobertura a las empresas sanitarias, como en este caso a Essbio”, explicó.
La autoridad regional subrayó la urgencia de avanzar en proyectos que garanticen el acceso universal a servicios básicos, especialmente en zonas que aún presentan rezagos estructurales.
“Mientras sigamos teniendo a familias ñublensinas sin sus servicios básicos, con una mala calidad de vida, es nuestro deber como Consejo Regional priorizar los proyectos de agua en todas sus formas: potable urbana, rural y obras de riego para nuestros pequeños agricultores”, concluyó Jardúa.
Con este nuevo paso, Ñuble reafirma su compromiso con un desarrollo territorial más justo, donde el acceso al agua deje de ser un privilegio y se convierta en un derecho garantizado para todas las comunidades.

