Desde el Ministerio de Salud se ha señalado que se trató de una cirugía de urgencia, aunque al interior del establecimiento reconocen que casos similares no siempre reciben la misma celeridad.
El caso se instaló tras conocerse que la paciente, de 87 años,madre de la ministra de Salud Ximena Aguilera, ingresó el 23 de diciembre con una fractura y fue intervenida en un plazo de poco más de 10 horas, lo que llevó a parlamentarios a pedir explicaciones y a plantear la necesidad de esclarecer si se siguieron los protocolos habituales.
Los registros internos del hospital consignan que la cirugía se concretó tras una decisión administrativa que alteró el orden de procedimientos ya programados, y que la paciente habría ingresado a pabellón sin completar trámites administrativos habituales, lo que contrasta con la experiencia de otros pacientes con diagnósticos similares, que suelen esperar horas o incluso días para ser operados, según fuentes del propio recinto hospitalario.
El caso generó inmediatas reacciones en el Congreso. El diputado y jefe de bancada UDI, Henry Leal, sostuvo que, aunque entiende el plano humano, “cuando se está en un cargo público se debe privilegiar el interés general”, y advirtió que usar el aparato del Estado para beneficiar a familiares no corresponde, emplazando a que la ministra de Salud entregue una explicación y a que se asuman responsabilidades administrativas si hubo irregularidades.
Desde la Democracia Cristiana, su jefe de bancada, Héctor Barría, subrayó la necesidad de actuar con máxima probidad y transparencia, recalcando que cualquier señal que afecte la confianza en el sistema de salud debe ser investigada a fondo.
En esa línea, pidió sumarios administrativos para determinar eventuales sanciones y aseguró que estarán atentos a las medidas que se adopten.