La iniciativa, enmarcada en un programa FIC financiado por el Gobierno Regional de Ñuble y ejecutado por la Universidad de Concepción, busca potenciar a productores locales, agregando valor a productos forestales no madereros y mejorando su calidad de vida a través de la innovación y la asociatividad.
Con una exitosa muestra de emprendedores, se celebraron los logros del Programa de Fomento Productivo y Desarrollo Territorial, una iniciativa que busca visibilizar y fortalecer el trabajo de cerca de 120 productores de las comunas de San Fabián, Coihueco, Pinto, El Carmen, Pemuco y Yungay.
La feria, realizada en el Paseo Arauco de Chillán, tuvo como objetivo principal traer los conocimientos, productos y manualidades que se elaboran en la cordillera de Ñuble, un territorio de alta diversidad biológica y cultural. También, contó con la participación de Organizaciones No Gubernamentales (ONG) y servicios públicos que mostraron el trabajo que realizan en el territorio. El evento no solo sirvió como vitrina comercial, sino también como ceremonia de cierre y certificación para 50 participantes que completaron su formación y recibieron un diploma en «Competencias en Buenas Prácticas de Manufactura y Agregación de Valor a Productos Forestales No Madereros».
Raúl Súnico, Jefe de la División de Planificación y Desarrollo del Gobierno Regional de Ñuble, destacó la alianza estratégica con la casa de estudios. “Estamos muy contentos de la alianza que se ha desarrollado con la Universidad de Concepción, con el objeto de poner en valor un territorio de los más hermosos de la región y del país. La incorporación de tecnología, la capacitación, la instalación de mini salas de proceso comunitarias y el trabajo en conjunto permite que hoy día podamos decir que hemos dado un paso muy importante en la reserva de la biósfera. Nosotros tenemos un diamante en bruto que tenemos que aprovechar y este es un primer paso donde se trabaja en mejorar las condiciones de comercialización de la gente que allá vive”, señaló.
Por su parte, el Director del Proyecto, Jorge Jiménez, explicó el sentido de la actividad. “La idea de esta feria era traer a la ciudad los saberes y los productos que ellos elaboran, que se basan en la recolección de productos forestales no madereros, para que conozcan cómo trabajan los pequeños emprendedores, los desafíos que tienen y los conocimientos sobre su territorio. Este territorio es bien especial, no solamente por su diversidad biológica que tiene al Huemul como especie propia, sino también porque varias comunidades coinciden en un territorio que es distinto a la realidad de otras zonas rurales. La idea es mostrar toda la diversidad que hay de productos, de flora, de fauna y conocimientos sobre este territorio especial”.
El programa FIC ha enfocado sus esfuerzos durante dos años en capacitar a los emprendedores para que puedan agregar valor a la inmensa riqueza de productos nativos como el maqui, la rosa mosqueta, el boldo o el quillay. La formación ha incluido talleres sobre asociatividad para generar mayores volúmenes de producción, estrategias comerciales, inocuidad alimentaria y buenas prácticas de manufactura. Como parte del apoyo concreto, la iniciativa está impulsando la creación de tres salas de proceso comunitarias en las comunas, que permitirán a los productores elaborar sus innovaciones. Este fomento productivo se vincula directamente con el desarrollo del turismo sustentable, potenciando un ecosistema donde la protección del patrimonio natural y el progreso de sus comunidades van de la mano.


